Copa América: Analizando al primer rival

Chile comienza la defensa de su bicampeonato de la Copa América frente a Japón en el Estadio Morumbia. ¿Cómo llega el equipo de Moriyasu y quienes son sus principales figuras? Entérate acá.

Sorpresa causó entre varios de los fanáticos del fútbol cuando se confirmó que las selecciones invitadas para este nueva edición de la Copa América serían las selecciones asiáticas de Japón y Catar. Más allá de lo extravagante de estos dos nombres, poco es lo que se sabe de estas selecciones y cómo llegan para este torneo continental, por lo que su desempeño en este mes de junio son una real incógnita para los seguidores de este deporte. 

Cuando se empieza a recordar los grandes nombres de la selección japonesa, es inevitable mencionar a jugadores que estuvieron presente durante la pasada Copa del Mundo en Rusia 2018, como son los casos de Keisuke Honda, Makoto Hasebe, Takashi Inui, Yuto Nagotomo o Shinji Kagawa, todas personas que en algún momento de sus carreras fueron jugadores claves de equipos importantes de Europa. Sin embargo, ninguno de esos nombres verá acción en Brasil, ya que el plan que tiene el entrenador Hajime Moriyasu es preparar una selección Sub23 de cara a los Juegos Olímpicos que se realizarán precisamente en Tokyo el año 2020. Por ello no sorprende el hecho de que sean 17 los jugadores nominados que jamás han disputado un minuto por la selección que viste de azul, que 14 de los nominados milite en la liga local o que el promedio de los 23 citados para la cita continental sea de tan solo 21.4 años, destacándose la presencia del delantero del Leicester City, Shinji Okazaki y la del volante de 18 años, Takefusa Kubo (catalogado como el Messi japonés y flamante nueva adquisición del Real Madrid). 

El cómo juega este equipo es totalmente una incógnita para muchos de los hinchas que esperan este Torneo. La realidad es que pese a que Japón ha sido un participante frecuente en los últimos Mundiales, este plantel es totalmente nuevo y registran tan solo dos partidos amistosos como antecedente; un deslucido empate a cero frente a Trinidad y Tobago el día 5 de junio y un victoria por 2 tantos a cero frente al conglomerado de El Salvador el pasado domingo 6 de junio. Como se mencionó, la principal tarea de este equipo es tener rodaje y roce para el torneo olímpico del próximo año. Incluso, a la hora de entregar la nómina, el entrenador Moriyasu declaró que este es un torneo de transición donde se busca una nueva generación para el fútbol japonés, siendo una buena oportunidad para ganar experiencia y acostumbrarse a un nivel de juego más competitivo buscando definitivamente la medalla de oro en el evento deportivo que albergarán los nipones el 2020. Por ello, las expectativas de que esta selección invitada pueda hacer algo realmente importante en Brasil, no son muchas. Jugadores con poca experiencia internacional y que prácticamente jamás han jugado juntos en su carrera no debiese ser un escollo difícil para las tres selecciones sudamericanas que enfrentará; Ecuador, Uruguay y Chile, que a la luz de los antecedentes con que viene el equipo japonés, son amplios favoritos para quedarse con los puntos cuando enfrenten al conjunto asiático.