Iván Zamorano: Europa League, Inter y una final maravillosa

Nuestro embajador Iván Zamorano cuenta la experiencia de haber ganado la Copa UEFA con el Inter, a días del reinicio de la Europa League.


Esta semana regresa la Europa League, a la que tengo un cariño especial, ya que con el Inter Milán pude llegar a dos finales -en ese momento de la Copa UEFA-, en la que perdí una (ante el Schalke 04) y gané otra (contra la Lazio). Puedo decir que fue una competición muy difícil, con equipos como el Atlético de Madrid, Aston Villa, el Auxerre, Ajax y hasta el Spartak de Moscú que estaba plagado de figuras en ese momento.

Llegamos a una instancia de cuartos frente al Schalke y pudieron haber venido los fantasmas de la final perdida. Ganamos 1-0 en casa y en la prórroga pudimos anotar el gol que nos dio el pase a la semifinal, así que fue algo muy importante, dejando atrás esos recuerdos del subcampeonato y nos tocaba ante el conjunto ruso, que tenía a su favor el clima tan especial de Moscú.

En casa vencimos 2-1 con un gol mío y cuando vamos allá, hacían 17 grados bajo cero, pero salimos con garra y coraje. La calidad del campo era terrible y empezamos perdiendo, pero nos pudimos reponer gracias a un doblete del ‘Fenómeno’ Ronaldo, que tiró por tierra todos los objetivos del rival.

Una final maravillosa

En París llegamos con toda la ilusión y enfrentábamos a un equipo al que conocíamos como la Lazio, que había dejado atrás a grandes equipos como el Atleti o el Auxerre. Igual sabíamos que éramos superiores y, a nivel personal, era un momento especial ya que llegaba a dos finales en años consecutivos, pero esta vez era a partido único por primera vez en la historia.

La noche anterior me dijeron que iba a ser titular y estaba muy feliz porque podía convertirme en el primer chileno en levantar un título internacional a nivel europeo. Tuve la posibilidad de hacer un partido fantástico, donde anoté el primer gol gracias a un gran pase del ‘Cholo’ Simeone que me dejó mano a mano. Y el segundo, se la baje a Javier Zanetti, que metió un derechazo tremendo que dejó sin opciones al golero de la Lazio.

Para sentenciar, un dribbling fantástico de Ronaldo, que terminó consagrando una de las noches más mágicas que tuve la oportunidad de jugar. El Inter ganaba la Copa UEFA y yo me sentía realizado, habiendo cumplido una meta, ya que el año anterior estábamos tristes por caer derrotas y la revancha llegó rápido. Así que espero que en esta edición el conjunto de Antonio Conte pueda llegar a lo más alto con un Alexis Sánchez como figura.