Paris, la ciudad de la luz y el tenis

El último master 1000 de la temporada, algo extraña por cierto, pero que de a pocos va tomando color de normalidad. Volvió el público, y los jugadores lo agradecen.

Temporada diferente

Temporada de diferentes matices, Nadal lejos de la competencia para acomodar el cuerpo y renovar los votos para un 2022 que lo motiva para seguir soñando.
Roger se extraña, al igual que el español tratando de recuperar el físico y ver si le rinde una temporada más.
¡Nole, reapareciendo! Luego de llevarnos al límite de la expectativa durante 9 meses, tuvo que tomar un prolongado y merecido descanso para cargar pilas y terminar el año en lo más alto del tenis.

Esos son los 3 grandes, a los que estamos acostumbrados, sin embargo hoy el circuito de la ATP tiene sabor a cambio.
Una nueva camada se avecina, y exige su lugar, en los últimos años existía cierta preocupación del cuándo y el cómo, pero poco a poco se van aclarando las dudas.

Las nuevas figuras se asoman

¡Y es que todo en la vida es así! Y el tenis no es la excepción, Medvedev, Zverev, Tsitsipas van tomando la batuta del ranking, Nole sigue aguantando, pero es inevitable que el tiempo ponga todo en su lugar y de la entrada a las nuevas figuras del tenis, y porque no a los nuevos Big Three.

Candidatos al Master 1000

Ya entrando a Bercy, vemos Nole agarrando ritmo, tuvo la suerte de ganar do último partido por WC y ahora se enfrenta a Taylor Fritz que llega en su mejor momento, el americano tendrá que sacar su mejor tenis para poder dar batalla en la primera llave de la zona alta del cuadro principal.

El partido que no nos pódenos perder es el de Zverev Ruud , estilos diferentes personalidades distintas, una combinación perfecta para un partidazo, la superficial le da cierta ventaja al alemán en esa zona del cuadro.

Y para cerrar el cuadro el ruso número 2 del mundo, D. Medvedev se entrena a la sensación francesa en un partido en el que Gastón tendrá que tratar de repetir lo de hoy y esperar que el ruso baje considerablemente el nivel para seguir persiguiendo el sueño parisino.